«Una estrella es grande, yo soy pequeña» es una experiencia escénica y visual que invita al espectador a sumergirse en una intimidad suspendida entre el asombro, la memoria y la fragilidad. La obra nace desde un cruce entre ilustraciones, objetos cotidianos y presencia corporal, y se articula como un ritual compartido donde lo pequeño deviene en inmensidad.
Se trata de una búsqueda poética y sensorial, donde la escena se configura como un espacio-tiempo para detenerse, observar y sentir. Desde la poética de lo íntimo, las interrogantes para el espectador crecen a medida que avanza cada función.
La escena se compone por una mesa ubicada en el centro, que, rodeada por loza translúcida, abre un espacio de contemplación compartida entre los intérpretes y el público. Allí, la luz, el sonido y la palabra no ilustran, sino que acompañan un proceso de introspección profundo y sutil. Esta propuesta inmersiva propone al espectador en el centro de la escena, como dispositivo vivencial de lo que ocurre en todo momento.
El universo simbólico de la obra dialoga con imágenes astronómicas, como estrellas, cielos y cuerpos suspendidos, entendidos desde una lógica emocional. La performance busca con esto trazar la distancia entre lo inmenso y lo frágil, entre lo que arde en el cielo y lo que tiembla en el pecho. Lo estelar no es un dato, es una emoción.
Sobre este montaje, su director y diseñador escénico Javier Tiznado, explica: “Al ser una obra planteada desde esta disciplina, hemos intencionado la creación de espacios que rompen la cuarta pared y generan experiencias donde el público y les artistas interactúan, viviendo la obra desde lo profundo. Así, reinventamos el teatro y cautivamos con nuevas formas más horizontales y contemporáneas de contar historias”.
Así se compone la temporada 2025
Con esta temporada, “Una estrella es grande, yo soy pequeña”, concreta su tercera programación en el marco de circuitos nacionales, siendo la última el año pasado en el Festival NOMADER SUR, también en Concepción.
A través de una imponente dramaturgia, escrita por Leyla Selman, el universo textual se plantea como un tejido fragmentado. Las palabras aparecen como imágenes, pensamientos, memorias y preguntas. A veces en voz alta, otras en silencio. La voz es una extensión del cuerpo, aunque no su explicación. Para eso está el diseño sonoro a cargo de Cristian Reinas, quién agrega: “El proceso del diseño sonoro fue un diálogo con Javier y Leyla, compartiendo sensibilidades y explorando el texto y el sonido juntos. Creamos texturas y ritmos a partir de grabaciones de objetos y acciones cotidianas, combinadas con síntesis sonora, para lograr una atmósfera envolvente y emotiva. La música acompaña sin sobre explicar, dejando que las emociones emerjan desde la experiencia particular del público”.
En este sentido es que los intérpretes, sin atribuciones de género como decisión desde la dirección, dialogan con este texto y con el universo sonoro creado por Cristian Reinas. La luz, el sonido y el lenguaje se convierten en símbolos poderosos que guían a Estrella, quién tiene el rol protagónico, hacia un entendimiento más profundo de su existencia y su lugar en el universo.
“Estrella muestra el proceso íntimo de construir identidad y cuestionar el impacto de nuestros deseos en otros. Habitar esa intimidad transforma no solo a la persona, sino también su entorno y relaciones, especialmente el hogar. En escena surge un cuerpo vulnerable, donde el mundo interno se encuentra con la intimidad social. Esta tensión revela el primer encuentro con el afuera”, dice Valentina Soto, intérprete de “Una estrella es grande, yo soy pequeña”.
Sobre La Rodilla Mala
La Rodilla Mala es una compañía de artes escénicas fundada por Javier Tiznado, Daniela Burgos y Valentina Soto, artistas que investigan la interdisciplina entre diseño escénico y la danza contemporánea. Su trabajo sitúa al cuerpo como soporte de creación, explorando visualidad, movimiento y territorio.
Desde “Si quiere ojos” (2021), han desarrollado piezas en formatos como videoperformance, calle, sala y espacios no convencionales.
Destacan “Sostener el tiempo” (2023), “Alexander” (2023) y “Una estrella es grande, yo soy pequeña” (2024). Han participado en NOMADER Antofagasta 2022, Fronteras Difusas (Museo de Arte Moderno de Cuenca, en Ecuador 2022), Encuentro de Danza y Creación de Balmaceda Santiago 2023, PICNIC Valdivia 2023 y NOMADER Sur Concepción 2024.
Link para adquirir las entradas a la Temporada 2025: https://ticketplus.cl/events/una-estrella-es-grande-yo-soy-pequena