No sólo lluvia cayó en los techos de Casa de Salud este fin de semana, sino también una tormenta progresiva: Sur Oculto, la banda argentina de rock progresivo y funk experimental, se presentó pasadas las 22:45 de la noche del sábado 21 de marzo en la gloriosa Unidad de Geriatría y, el público, boquiabierto, se dejó conquistar por la energía sincrónica de los tres músicos: Sebastián Teves en el bajo, Fabricio Morás en los teclados, y Maxi Mansur en la batería.
La banda, formada a fines de los 90, ejecuta una música que fluctúa entre lo visceral y lo matemático, con un sonido fresco, vivo, con gran presencia de texturas sonoras y que trae consigo remembranzas de bandas como King Crimson, A Perfect Circle, Radiohead, Portishead, Mr. Bungle, y en algún minuto hasta Congreso, pero que tiene su propio carácter, su propia búsqueda. La autenticidad sonora de Sur Oculto alcanza áreas poco exploradas en el rock; la ausencia de guitarras sobresale teóricamente, pero entre el bajo de seis cuerdas y los teclados no cabe otro instrumento; el minimalismo es más bien visual, no musical.
En términos generales, el concierto estuvo realmente atómico, un show redondo, completo: los músicos lo dieron todo en el escenario, y cuando el público pidió más, nos entregaron más. Si te lo perdiste, puedes revisar la sesión en vivo de alto nivel, cuyo link encontrarás en la bio de la banda (@suroculto en Instagram).
